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➕✖️ ¿Sumas o Multiplicas? Las matemáticas de la segunda vuelta

Foto del escritor: Livi Betancur
Livi Betancur
26 jul
4 min de lectura

 ¿Y si llega un momento en la vida en el que dejamos de medir lo que acumulamos y empezamos a medir lo que multiplicamos?

El viernes en la noche recibí una llamada que me dejó el corazón lleno. Era Diana Franco, gerente de la Fundación Ganas y Canas, quien estaba emocionadísima:

“Livi, lo que hicimos hoy fue maravilloso”.

Siete ganosos emprendedores con retos, inquietudes y con apertura para crear nuevos caminos, llegaron a un espacio donde aprendieron, conectaron y construyeron puentes con los canosos en un ejercicio sincero y profundo de propósito. Algunos estaban incluso pensando en cerrar sus empresas, y en solo unas horas, ocurrió algo muy poderoso.

Volvieron al origen.

Recordaron ese día en que tuvieron una idea y decidieron creer en ella. Reconectaron con el propósito que los había llevado a emprender. 

Miraron nuevamente hacia adelante y se permitieron rediseñar su visión de futuro.

¿Quieres saber cuál fue el espacio del que te hablo?

Vivian Montoya creó, a partir de los superpoderes de Ganas y Canas, un taller íntimo, inspirador y lleno de confianza para acompañar a ganosos y canosos emprendedores en el reto de conectar a diferentes generaciones. Y al final llegó un momento que me emocionó especialmente, en el que cada ganoso hizo match con ese canoso que será su par y lo acompañará en esta nueva etapa de sus negocios.


Livi Betancur Ganas y Canas

Cuando colgué el teléfono sentí una mezcla difícil de explicar; era emoción, satisfacción, orgullo y gratitud. Y además, apareció una palabra:

MULTIPLICAR.

Una palabra que es mucho más que crecer; que viene del latín multiplicare, hacer muchas veces algo, aumentar, hacer que algo se vuelva múltiple.

Y es que la vida también tiene sus propias matemáticas. Durante muchos años aprendemos a sumar: sumamos conocimientos, experiencias, logros, Personas, Errores, Historias y canas.

Y todo eso importa, todo eso nos construye.

Pero en la segunda vuelta aparece una operación diferente. Ya no se trata de sumar sino de multiplicar: multiplicar lo aprendido, multiplicar las oportunidades, multiplicar la confianza, multiplicar las conexiones, multiplicar la esperanza. Y para multiplicar hay que hacer algo que no siempre es fácil: dejar que aquello que construimos pase por las manos de otros.

Y justamente eso fue lo que más me emocionó de la llamada de Diana. Yo no estoy en la Fundación haciendo que las cosas pasen; no estuve en ese taller, ni en el diseño, ni en la preparación, ni en la ejecución. Diana y Vivian, junto con sus equipos y con todos los participantes, lo hicieron posible. Vivian tomó los superpoderes del libro y creó con ellos una experiencia propia. Los ganosos pusieron sus sueños y sus preguntas sobre la mesa. Y ahora los canosos pondrán su experiencia, sus aprendizajes, sus contactos, sus errores y sus canas al servicio de ellos.


Livi Betancur_Resignificar tu historia

Una idea empezó a viajar de persona en persona. Y cada vez que pasaba por alguien, en lugar de dividirse, se multiplicaba.

¡Las matemáticas de la segunda vuelta!

Crear una fundación en esta etapa de mi vida ha tenido para mí un significado muy especial. En una empresa aprendemos que para permanecer necesitamos generar valor y resultados; en una fundación la ecuación cambia; el retorno está en el impacto que somos capaces de generar, el bien común se vuelve el gran rector y eso cambia también la pregunta. Ya no es solamente: ¿Qué quiero lograr? sino también...

¿Qué de todo lo que la vida me ha dado puedo poner al servicio para que algo bueno ocurra en alguien más?

Quizás esa sea una de las posibilidades más lindas de las canas: descubrir que la experiencia no tiene por qué quedarse en nosotros, que una conversación puede ahorrarle a alguien un camino, que un error puede convertirse en aprendizaje para otro, que un contacto puede abrir una puerta, que una pregunta puede devolverle a alguien la confianza. Y que acompañar a una persona que todavía tiene todas las ganas puede hacer que nuestra propia experiencia vuelva a tener un sentido nuevo.

Y además, la multiplicación también ocurre en sentido contrario, porque los ganosos nos contagian con preguntas, posibilidades, velocidad, irreverencia, curiosidad.

Cuando las GANAS se encuentran con las CANAS, ninguno de los dos vuelve a ser el mismo. Por eso, sigo creyendo profundamente en la conexión intergeneracional como una oportunidad de multiplicar lo que cada generación tiene para entregar.

Y como ejercicio, me gustaría invitarte esta semana a hacer unas matemáticas diferentes...


⚡ Invitación para esta semana

1️⃣ Piensa en algo que hoy tengas en abundancia. Puede ser experiencia, tiempo, conocimiento, una red de contactos, una habilidad, una historia, una oportunidad o simplemente, ganas. Y pregúntate:

¿En la vida de quién podría multiplicarlo?

 2️⃣ Elige a una persona. Llámala, invítala a un café, comparte una experiencia, haz una conexión, abre una puerta, escúchala y ofrécele acompañarla.



No necesitas crear una fundación para multiplicar; todos podemos hacerlo.

En la primera vuelta aprendemos a sumar, en la segunda, tenemos la oportunidad de multiplicar.

Y quizás una de las formas más bonitas de saber que nuestra vida ha valido la pena es mirar alrededor y descubrir que aquello que un día recibimos, aprendimos o construimos, hoy está creciendo en alguien más.

Entonces... ¿Qué estás listo o lista para multiplicar?


Un fuerte abrazo,


Livi 💛

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