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¿Conoces tus ritmos?
A veces no es que falte tiempo. A veces falta espacio interior. A veces corremos para no escuchar lo que aparece cuando bajamos el volumen. Ahí aparece la ambivalencia que muchos estamos viviendo: queremos presencia, pero estamos habitando velocidad. Y la presencia, cuando se vuelve una exigencia dentro del afán, deja de ser presencia: se vuelve otra tarea.

Livi Betancur
18 ene5 Min. de lectura
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